Feria de flores cambia fecha por Covid-19



El patrimonio cultural alberga muchas costumbres y expresiones artísticas que se van formando como identidad de un territorio. En los años 20’s, el campesino de siempre, ejemplo de fuerza y pujanza, cargaba a sus espaldas artículos para vender en el mercado. Para facilitar esta labor fabricaba una silleta de madera, en la cual también cargaba a sus queridos seres… hijos y cónyuge.

La madrugada de los domingos por el camino de herradura llamado “la Cuesta” que comunicaba a Santa Elena con Medellín, sorprendía a un grupo de campesinos, quienes se dirigían a la “Plaza de Flores” del barrio Buenos Aires, donde les compraban su fragante cultivo de muchas variedades y colores. Entre ellos siempre estuvo un representante de la familia Atehortúa, habitantes de la vereda “El Placer”. Don Eladio, bisabuelo de Martin Emilio Atehortúa Londoño, quien hoy es la última generación como silletero, dio comienzo a esta noble labor, convertida después en patrimonio inmaterial de la nacion. “Mi abuelo Agustín, continuó con la tradición que después la siguió mi padre Martin Emilio Atehortúa Grisales, quien gana el premio en 1987; ha participado en 54 desfiles ininterrumpidos”. Martin Emilio, hijo, cuenta además: ”El nacer en un territorio donde la manifestación cultural silletera permanece viva, ver a mi padre cultivar las flores y prepararse para los desfiles me fue formando, y le cogí un gran amor a estas participaciones. Me inicio como silletero oficial fue a los 17 años, este año cumpliré 19 desfiles, pasando por las tres modalidades; gusto mucho de las expresiones artísticas, por tal motivo estoy en la actualidad con la Emblemática. He ganado 14 premios: 2 primeros, 5 segundos, 3 terceros, 2 cuartos y 2 quintos puestos. 6 premios con la silleta monumental y el resto en la emblemática y artística. “60 años floreciendo en familia” fue la silleta artística con la que gané con la nueva categoría en 2017, fue lindo ese momento porque me tocó disputar con mi padre el  primer puesto”. Se emociona bastante este joven silletero cundo narra lo vivido en derredor de las flores y su cultura. “El haber tenido la fortuna de viajar por Estados Unidos, Europa, Centro América y casi todas las ciudades de mi país al que amo mucho, mostrando esta expresión cultural, nos llena de alegría a mi familia y a mí”. Permanece callado un minuto pensando en el estado actual que vive el planeta en materia de salud y exclama: “Ha sido difícil con lo de la pandemia del Covid-19, este 9 de agosto era la fecha del desfile 2020 y no se podrá, sentimos nostalgia ya que este evento además de la alegría que nos proporciona, el factor económico también nos afecta, los tiempos de cultivo de las flores están programados para esta época…son especies que se pierden. El desfile se postergó para noviembre, es corto el tiempo y son pocas las flores que se alcanzan a sembrar para 4 meses. Con el amor y la pasión que le tenemos a la cultura silletera nos prepararemos para la semana del 2 al 9 de noviembre, fecha prevista para la Feria y Desfile de Silleteros”. Continúa diciendo con mucho optimismo: “Por fuerte que soplen los vientos, mantendremos latente la cultura silletera en el territorio, es nuestro proyecto de vida. Hay acuerdos municipales que garantizan la conservación de nuestra cultura”.

Emblemática, Monumental y Tradicional

Son los tipos de silletas cargadas en los desfiles; la primera recoge temas religiosos o patrios con mensajes educativos o retratos de personajes. La segunda, es la más grande y colorida, con muchas variadas flores, puede pesar hasta 90 kilos y medir 2.5 metros de diámetro. Y la tercera, es la que llevaron orgullosamente los ancestros en los primeros desfiles, contiene la mayoría de flores nativas del corregimiento. Su dimensión alcanza hasta 1mt de alto y su peso está entre 50 a 90 kg. La despedida del último de la dinastía de los silleteros Atehortúa, es amena, como todo lo que contó: “Volveremos a florecer, lo importante es preservar la vida, cuidarnos, todos añoramos esta fiesta, nos reencontraremos como antioqueños, como amigos, disfrutaremos de toda esa tradición de nuestros ancestros, pero créanos que nos estamos preparando con el mayor amor del mundo, con mejores arreglos florales, para que ese día el público pueda despegar sus miedos a través de una sonrisa, a todos los espectadores, que volveremos pronto, gracias por ese apoyo que nos brindan, sabemos que nos están esperando, hemos sentido el calor de la comunidad en estos difíciles momentos.”.

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